Nuestros Anhelos

Alguien ha dicho, “No importa lo que cumplas en la vida, es cómo llegas allí lo que importa.” Por eso los anhelos que nos guían en nuestra visión son muy importantes. Estos son nuestros anhelos principales:

La Adoración:
Dios es toda gloria y de mayor valor. No hay nada en toda la creación que se asemeje a Él; sin embargo, a menudo el corazón humano se desvía a cosas menores. Por esta razón la adoración a Cristo es nuestro primer anhelo y la actividad más importante en la que nos concentramos.

El Amor:
Pablo dice que sin amor, "nada somos" (1 Cor 13:2). El amor del que habla no tiene nada que ver con una pareja andando de la mano bajo la luz de la luna. Es un amor que comenzó en el corazón de Dios mismo y que se entregó al sufrimiento de la cruz para hacernos perfectos y sin mancha delante de Él. Así nos ama el Dios de todo el universo. Y es este amor que buscamos en nosotros mismos para amar a Dios, a su iglesia, a nuestro prójimo y a las naciones del mundo.

La Alegría:
Hemos descubierto que Dios es infinitamente feliz y fuente de toda alegría. El catecismo de Westminster lo resume así: "el fin principal del hombre es el de glorificar a Dios, y gozar de él para siempre." Es la razón principal de la venida de Cristo (Juan 10:10) y un mandamiento del NT (Filipenses 4:4). Por eso queremos desarrollar una iglesia basada en la alegría y el gozo del Señor.

La Unidad:
Vivimos en un mundo dividido. Sin embargo, Cristo vino para hacer la paz y unirnos a pesar de nuestras diferencias de color, cultura, dones, preferencias, y preferencia política. Como el cuerpo es uno y se compone de una gran variedad de miembros, así es la iglesia. La iglesia Cristo Salvador quiere mantener y celebrar esta unidad y desarrollar los dones de todos sus miembros para que cada uno tenga su parte y lugar.

La Verdad:
Se dice que vivimos en una época de "posverdad" con muchas noticias falsas y poco interés en lo que es la verdad objetiva. Sin embargo, creemos que no solo es posible conocer la verdad sino que ella "nos hará libres" (Juan 8:32). La Biblia ha sido inspirada por Dios y contiene todo lo que necesitamos para conocer lo que es correcto, justo y verdadero. Es una revelación divina y fiel que nos salva, nos sana y nos capacita. Y nos dedicamos a conocerla.

El Espíritu Santo:
Al contrario de lo que piensa mucha gente, la iglesia no es aburrida sino que es un entorno donde puedes encontrar la presencia de Dios y donde Él nos habla, nos llena y nos da sus dones (Juan 14:17-18, Rom 8:14, 1 Cor 14:1, Gal 5:16, Efe 5:18). Uno de nuestros anhelos principales es desarrollar una iglesia bien capacitada por el Espíritu para servirle todos los días y en todo lugar, y donde puedes experimentar su presencia entre nosotros.